Este espectáculo multidisciplinar explora los matices de la salud mental a través del entrecruce de múltiples lenguajes escénicos e imágenes poéticas. En escena se despliega una exploración poética del universo circense, en la que los artistas invitan a viajar a través de un mundo de acrobacias, humor, destreza y emociones.
Estos elementos, a los que se suma la danza, el video y la iluminación, se entrelazan para los espectadores se adentren en el mundo interior de Victoria, una mujer que habita un espacio metafórico lleno de puertas que, al abrirse, revelan un torbellino de recuadros alusivos a diferentes aspectos y estados de la mente.
Siete artistas en escena, bajo la dirección y dramaturgia de Felipe Ortiz, crean esta metáfora visual que surgió a partir de una inquietud profunda acerca de los temas de salud mental, una idea ha estado presente en el equipo de La Gata Cirko desde hace varios años.